
Con algún que otro spoiler de la segunda temporada.
True Blood avanza sin rumbo, no aspira a nada, es mala, da grima y vergüenza ajena a cada escena, sus personajes son odiosos, Sookie es una petarda y a Bill le faltan tres hervores. Y sin embargo, tiene ese "algo" que la hace especial, que por mucho que la pongas a parir siempre tendrás ganas de ver el siguiente capítulo. Es una serie que te descoloca, te perturba y te engancha a partes iguales.
La segunda temporada ha empezado bien, en su línea entre lo lamentable y lo genial en la que acostumbra a moverse la serie. Lo bueno de True Blood es precisamente eso: que es capaz de pasar de lo mejor a lo peor en cuestión de segundos. Pasa de una escena terrible de Sookie gritando como una histérica (lo que es, básicamente) a una genial de Eric apareciendo de la nada con el pelo a medio teñir, casi sin despeinarse. Lo que sí he notado es que, desde su regreso, los capítulos se me están haciendo interminables. Y por lo que veo, es algo generalizado. Pero es que es normal: una hora por capítulo es demasiado, y más si meten tantas escenas de relleno y sin sentido alguno.
De momento, lo único que me está interesando realmente es la trama de Maryann. No conocemos nada acerca de ella, pero ya han dejado caer algunas pistas, muy al estilo de las de la primera temporada con Sam y el perro, que insinúan que es más que una simple ricachona. Intuyo que está relacionada de alguna forma con Dioniso (o Baco, para los romanos), el dios del vino y la locura entre otras cosas, aunque me parece demasiado enrevesado incluso para una serie como True Blood. Pero es que esas fiestas (rituales báquicos) y el desmadre que provoca allá donde va, la delatan. Claro, que el cerdo y esos espasmos me descolocan. Ahora mismo, y aún con toda la temporada por delante, apostaría a que se trata de una ménade o bacante del cortejo de Dioniso, pero ya digo que todo esto me resulta un tanto absurdo. Aunque con esta serie nunca se sabe, y más teniendo en cuenta que ya tienen a su propio Minotauro dando vueltas por Bon Temps.
El resto de nuevos fichajes también prometen, pero hay tantos que me da miedo que poco a poco se vayan olvidando de ellos y terminen cayendo en saco roto. Por lo pronto, una de mis favoritas es Jessica, que promete ser un personaje bastante divertido, aunque desde que se ha vuelto buena es un poco aburrida. Es mucho más entretenida cuando se dedica a agotar la paciencia del sosainas de Bill.
Lo cierto es que no sé muy bien qué esperar de esta temporada. Tampoco le pido mucho, de todas formas. Mientras que la serie mantenga su cutrez, su estilo de producción de segunda categoría y sus paranoias, a mí me tienen ganado. True Blood nunca será una gran serie, ni un producto para gafapastas obstinados, pero puede llegar a ser muy entretenida si te la tomas como lo que es: una auténtica tomadura de pelo.

7 comentarios:
Y los porros trompeteros ibicencos, cada día cosa bizarra nueva.
A todos los que no nos encanta, decimos que le sobran minutos, yo sigo pensando que si se centraran en las tramas buenas y redujeran el tiempo de los episodios, tendrían aun más exito, pero que le vamos a hacer.
Y esas marcas de la nueva camarera uuuuu, que ibamos a hacer si no podemos polemizar con True Blood.
Nah, como dices.. True Blood no persigue ningun tipo de objetivo más que sacar cosas bizarras o que impacten al espectador por algun motivo.. Pero a mi ya me cansa.. ya no tengo tanta paciencia.. me aburre mucho que la cosa no vaya hacia ningun lado y que no me enganche..
Pero no niego que tiene un algo... un algo que hace que descargue el siguiente episodio..
Dios, con lo que odio a la mayoría de los personajes xD
Yo no soy tan negativo, me gusta, es cierto que pasa de momentos muy buenos a otros de dejarte chafado en cuestión de segundos, pero de momento me sigue gustando y para nada me cansa.
¡Saludos!
No sé, a mí tampoco me cansa. De hecho, me está gustando más lo que llevamos de esta temporada que la anterior. La primera temporada tenía el arco argumental claro del asesino en serie, en ésta suceden cosas pero en realidad no sucede nada y me gusta más así. Tampoco me la tomo demasiado en serio, creo que la propia serie tampoco se toma en serio a sí misma (por eso me alucinan los comentarios en los blogs estadounidenses, la gente se lo toma todo a la tremenda).
Eso sí, es un auténtico placer culpable. Un día se la puse a mi marido y al cabo de un rato él me miraba superraro y yo le dije "quita, quita, que ya la veo yo sola".
Yo no sé porqué pensáis que esta temporada no tiene hilo argumental, porque la tiene, el problema es que por ahora apenas han dado una dosis clara de hacia dónde van los pasos, pero haberlos, hailos.
A mi esta temporada me está gustando mucho más que la primera. Espero con impaciencia el siguiente episodio y no sé bien porqué. La primera empecé sin pillarle el gusto, pensaba que estaba viendo una chorrada grandísima... pero me enganchó, y ahora me encanta. Y soy consciente que la serie no tiene grandes pretensiones, que no quiere revolucionar ningún genero ni aportar nada nuevo, pero eso mismo le hace especial, sencillamente quieren que pases un rato entretenido. Ese toque sureño, ese rollo filogay, la cutredad pueblerina... es una mezcla tan rara que cuesta pillarle el gusto.
Yo pregunto a los expertos: Tras una década y pico en donde la series de ficción americanas han revolucionado todos los géneros, donde ser original ya es tan sumamente complicado, y sorprender al espectador es casi misión imposible, ¿esperabais un nuevo giro de tuerca con esta serie? Es más, creo que, sin parecerlo, lo ha hecho.
Solamente por esta sensación de adicción y placer que me produce, ya merece la pena.
Sigo muuuuchas series, y mis gustos muy variados, y aún así, si tuviera que definirme en estos momentos fan de una serie, sería únicamente ésta.
A mi también me está gustando más que la primera y eso considerando que la T1 me gusto mucho.
Estoy bastante de acuerdo contigo. Aunque a mí quien más me interesa es Lafayette.
Publicar un comentario en la entrada