25 junio 2010

Las injusticias de The Amazing Race

The Amazing Race es un programa que reconozco que me cuesta un poco. Con este reality no me pasa como con otros como Survivor o Big Brother, que tengo la necesidad de ver todas las ediciones y estar al tanto de todas las novedades o curiosidades por inútiles e inservibles que sean, sobre todo porque en The Amazing Race necesito tener unos claros favoritos a los que adorar incondicionalmente. Si disfruté tanto la temporada catorce fue porque tenía buenos personajes con los que empaticé rápidamente (ese sordo siniestro y la madre biónica, las cheerleaders endemoniadas) y que me hicieron sufrir durante toda la carrera, no por la espectacularidad de las pruebas ni por los escenarios que recorrieron a lo largo de la edición. Para mí todo eso es secundario: me da igual si las pruebas sean fáciles o difíciles o si la edición está grabada en el descampado de detrás de mi casa. En The Amazing Race necesito personalidades arrolladoras, conflictivas y que me enamoren en el primer episodio.

Por esa razón dejé a medias la última temporada emitida, la dieciséis. Pese a estar por ahí los adorables Jeff y Jordan de Big Brother 11, el resto del casting era demasiado anodino y ningún concursante destaca especialmente. Algo parecido me ocurrió con la temporada quince, aunque esa tenía a unas jugadoras de póker que dieron el arranque a la edición y una Miss America encabronada que nos dejó muy buenos momentos y que me mantuvo pegado a la pantalla del ordenador hasta el final.

Y estos días he estado viendo la quinta edición, que empecé simplemente por volver a encontrarme a Alison de Big Brother 4, pero que me enganchó irremediablemente en el primer episodio gracias a un casting repleto de personajes carismáticos, insuperables y que sin duda no dejaban indiferente a nadie. La joya de la corona de la edición no fue otra que la pareja formada por la enana Charla y su prima Mirna, casi tan grandes y entrañables como insoportables. De este tipo de concursantes a los que te gustaría abofetear en algún momento, pero que luego hacen algo tan genial (como hablarle en italiano a un argentino pensando que lo estás haciendo en español, o su interminable lista de frases memorables) que no puedes evitar adorarles un poquito más. Aunque esta edición también tiene por ahí a Colin, un auténtico macarra con arranques violentos y psicópatas que provoca rechazo instantáneo pero que aún así reconozco que es un personaje bastante entretenido.

Sin embargo, además de la necesidad de buenas personalidades, hay algo más que me separa de The Amazing Race, y es que es un formato bastante injusto de serie. En este programa doce parejas tienen que competir en una carrera alrededor de todo el mundo, y los equipos que lleguen últimos en cada etapa son eliminados hasta que sólo quedan tres. El problema de este concurso es que en realidad que una pareja sea fuerte en las pruebas o que se compenetren muy bien es algo secundario, lo primordial es el grado de suerte que tengan a lo largo de la carrera.

Lo más frustrante de este programa es que no importa cómo de bueno sea un equipo, porque todo se podría estropear en el último momento por perder un vuelo, que un taxi pinche a mitad de trayecto o sencillamente por no ser capaz de superar un detour en el que el azar juega un papel fundamental. Es imposible ganar The Amazing Race gracias a tus propios méritos, porque el karma, el destino, la suerte y el azar son los elementos decisivos y lo único que determinará el futuro de las parejas del programa. Al concurso le falta la credibilidad que otros realities como Big Brother US y Survivor sí tienen. Estos programas normalmente lo ganan las personas que más lo merecen, mientras que en The Amazing Race es bastante factible que los vencedores lo sean por un golpe del destino o gracias a un vuelo que despega 30 minutos antes que el de resto de parejas.

Que el azar sea el motor principal de este concurso hace que las expulsiones aún sean más injustas y dolorosas. ¿Cómo te sentirías al ser eliminado a las puertas de la final porque tu taxista se ha perdido si has tenido un recorrido impecable durante toda la temporada? Porque en Survivor o Big Brother también hay expulsiones traumáticas, pero siempre tienen sus razones detrás y las acabas comprendiendo dentro del contexto del juego. El ejemplo más claro que se me ocurre es el de Parvati en Survivor: Heroes vs. Villains (y aquí podría haber spoilers). Es decir, todos sabíamos que Parvati llegaba a la edición con una enorme diana en la espalda y éramos conscientes de que era cuestión de tiempo de que su tribu la terminase expulsando. ¿Sería una eliminación trágica? Sí, pero inevitable y seguro que tras la rabia inicial, lo acabaríamos aceptado. Era una rival peligrosa, manipuladora, letal e inteligente; era evidente que sus compañeros intentarían deshacerse de ella. Nos dolería ver a Jeff apagando su antorcha, pero en el fondo todos sabríamos que su tribu había tomado la decisión más lógica y acertada posible. En The Amazing Race la sensación que te deja la expulsión de tu pareja favorita es la de impotencia, saber que llegó última por un golpe de suerte y no poder hacer nada para cambiarlo.

Pero soy consciente de que el formato del programa siempre ha sido así y que tengo que aceptar que el 95% de la carrera se decide por puro azar, por muy injusto que sea. Aún así, reconozco que disfruto como un enano con este concurso, y la quinta edición me ha tenido histérico y pegando gritos de emoción durante casi toda la carrera (ese momento "my ox is broken!"), pero ese "pequeño" detalle es lo que me impide amar el programa incondicionalmente.

4 comentarios:

Adri dijo...

Cómo puedes decir que Mirna es adorable por ponerse a hablar italiano en Argentina! Yo te juro que me daban ganas de matarla xD

Yo pensaba que, como tú, necesitaba un equipo al que adorar profundamente para engancharme a TAR. Al menos así había sido hasta ahora. Sin embargo, la quinta temporada no me ha dado ningún favorito. De hecho, me he visto deseando que ganaran los más odiosos sólo para que la carrera siguiera siendo igual de emocionante.

Y quizás es por eso por lo que en esta temporada para mí se ha intensificado más lo que comentas de las injusticias. Ya sabemos que por un mal taxista, un retraso en el aeropuerto y problemas similares, un equipo nada merecedor de la victoria al final acaba pasando el primero por la línea de meta. Y da rabia... Pero bueno, es un juego y el azar forma parte de él desde el principio.

Ahora te toca la 7, ya verás como la vas a disfrutar.

Un telespectador más dijo...

Precisamente por eso que comentas yo no consigo conectar con el programa...donde esté Survivor....jejeje

Saludos!

agenteuve dijo...

Charla y Mirna son de lo más de la historia de Amazing Race!! Creo que son de mis parejas favoritas. Perras como ellas solas y divertidas, pero lo hicieron bastante bien. Y Linda y Karen eran un amor :P

Totalmente cierto que el casting en un programa de este tipo es decisivo. ¿Qué habría sido de Pekín Express 2 sin Alazne y Meritxell?

Te recomiendo la temporada número 6 de TAR, que también tiene un casting de lo más completito.
Lori y Bolo (pareja sentimental de wrestlers) o Adam y Rebeca son parejas muuuy grandes, pero los demás no se quedan atrás, el insoportable Jonathan y su tonta esposa Victoria o los insufribles modelos perfectos Freddy y Kendra.

Nomiza dijo...

Dios mio!! La 7 vais a ver!!
La más increible de todas. Fue mi primera temporada, y habia 3 equipos que queria que ganasen, fuí incapaz de decidirme!!

La 8 ni la mireis. PURA BASURA.

La 9 muy bien, estan las geniales Dustin y Kandice!

Y la All Stars muy muy buena